La escapada familiar de Agnes Maltesdotter a Lofoten
Creadora de contenido y amante de la naturaleza, Agnes Maltesdotter viajó con su familia a Villa Borgvåg, en las islas Lofoten, donde pudieron disfrutar de mañanas en calma junto al océano, rutas por el Ártico en Unstad y sesiones de sauna bajo el sol de medianoche.
Agnes Maltesdotter, creadora de contenido sueca con pasión por la naturaleza, se alojó en una casa Landfolk junto a la costa de Lofoten con su novio Jonatan, su peque Lo, sus dos perros, y los padres de ella, que llegaron desde Estocolmo. Sus expectativas eran muy sencillas: pasar tiempo en familia cerca de la naturaleza y la costa.
Aunque en la actualidad vive en Kiruna, en la región más septentrional de Suecia, Agnes se crio en Estocolmo. “Siempre he sentido ese impulso por la aventura y la naturaleza”, nos comenta. “Así que, aquí estoy: en plena naturaleza salvaje, donde más me gusta estar”.
Guardaba esperanzas de poder correr la Arctic Triple, pero una molestia muscular trastocó sus planes y el viaje se convirtió en una aventura más pausada: carreras de menor distancia, rutas senderistas por la zona, baños en el océano, barbacoas en la terraza y noches en la sauna contemplando el sol de medianoche.
¿Qué tipo de vacaciones esperabas antes de llegar?
“Tenía muchas ganas de estar cerca del océano”, cuenta Agnes. El viaje también era una oportunidad para pasar tiempo con sus padres, que habían viajado expresamente desde Estocolmo para conocer una zona que, para Agnes, ya casi se había convertido en un hogar.
Aun no pudiendo participar en la carrera para la que se había preparado, la actividad física estuvo presente durante la estancia. “Me encanta mover el cuerpo, así que salimos a correr en tres ocasiones, siguiendo rutas más cortas pero increíbles por la zona, y no muy lejos de la casa en coche”.
¿Recuerdas el primer momento en que desconectaste de verdad?
Un recuerdo le viene a la mente sin dudarlo. Agnes se despertó después de haber dormido de maravilla, preparó café y salió a la terraza. Observó a Lo, que jugaba a pocos pasos de allí, y supo que nunca olvidaría ese momento.
“Allí me senté, con el sol dándome en la cara, con una buena taza de café, y con unas vistas increíbles: el océano y las montañas, y unas nubes enormes a lo lejos”, relata.
Más tarde, esa misma mañana, salieron a hacer una ruta larga con Lo en la mochila portabebés y los perros a su lado. “Esa calma, esa mañana tan apacible… la voy a recordar siempre”.
¿Cómo era un día típico en este viaje familiar?
Prácticamente desde el principio, el ritmo de sus días lo marcaban Lo, los perros y el paisaje al otro lado de la puerta. Agnes y Lo se despertaban antes que el resto y picoteaban alguna cosita antes del desayuno de verdad. Después venía el paseo con los perros, un café calentito a la vuelta y un comienzo tranquilo mientras el resto de la familia dormía un poco más.
“A eso de las nueve, mis padres y mi pareja se levantaban y bajaban a desayunar”, cuenta Agnes. “Luego, sobre las once, a Lo le tocaba la primera siesta, así que salíamos a correr o a dar un paseo largo por la zona”.
Más tarde llegaba la hora del almuerzo y, después, volvían al exterior, ya fuera con vistas a subir una montaña, explorar los alrededores o visitar Unstad. A la vuelta, aprovechaban para hacer la compra y, luego, en la casa, preparaban una barbacoa en la terraza para cenar en familia antes de acostar a Lo. “El día lo terminábamos en la sauna, contemplando el sol de medianoche”, apunta Agnes.
¿Qué hizo que esta casa fuera ideal para vuestras vacaciones en familia?
Para Agnes, la estancia en esta casa funcionó porque situó a la familia cerca de lo que iban buscando: rutas senderistas, el océano, mañanas en calma y fácil acceso a las demás islas de Lofoten.
“Su ubicación es fenomenal, cerca de muchas rutas por la naturaleza y otros lugares en Lofoten”, nos comenta.
La casa también proporcionó a la familia un espacio en el que seguir su propio ritmo. Con ese paisaje, la terraza, la mesa grande para toda la familia y el sol matinal justo ahí fuera, el entorno se prestaba a vivir muchos momentos y muy variados.
¿A qué rincón de la casa volvías una y otra vez?
“La terraza. El porche”.
Allí empezaba sus mañanas café en mano. Allí, admirar las vistas era la primera actividad del día, antes incluso de tener que pensar en nada.
¿A qué invitaba el entorno?
“A salir de ruta, descubrir lugares con buena repostería, disfrutar de mañanas tranquilas y pasar mucho tiempo en el exterior”, enumera Agnes.
En la práctica, aquellos días estuvieron marcados por la vida al aire libre: paseos con los perros, baños en el océano, rutas con Lo en la mochila portabebés, y pausas para tomar café después de horas y horas afuera. Unstad es el lugar al que Agnes vuelve una y otra vez. “A pesar de haberlo visitado en muchísimas ocasiones, cada vez que vuelvo me enamoro de nuevo”, nos confiesa.
Existen varias rutas senderistas con distintos niveles de dificultad, y, si alguien se anima a probar el surf, Agnes dice que Unstad es el lugar ideal. En este viaje, la familia recorrió una de las rutas más bonitas de la zona y la terminó con un café y un bollo de canela en la cafetería de Unstad Arctic Surf, uno de los lugares a los que se refería cuando comentaba lo de la buena repostería.
Para salir una noche, Agnes recomienda el centro cultural Trevarefabrikken, a unos 40 minutos de la casa. “Tienen de todo. Es ideal para tomar un café al estilo fika sueco o hacer una clase de yoga. También sirven cenas, por si una noche te apetece salir de casa”.
Un mensaje para huéspedes que se alojen en esta casa…
“Vais a dormir a pierna suelta”, exclama Agnes. “Los dormitorios son una pasada”. También nos deja un pequeño consejo para visitantes: fijaos bien el exterior de la casa y decidid cuál va a ser vuestro rincón matutino particular. “Yo disfrutaba de mis mañanas justo al doblar la esquina de la casa. Cogí una de las sillas de la terraza y la coloqué allí, bajo un árbol precioso, con el sol de la mañana”.
Visita aquí la casa en la que se alojó Agnes, o échale un vistazo también a su Instagram: @borgvaag.
Escrito por Landfolk
junio de 2026