Guía: Explora la Provenza y la Costa Azul
Visitar la Provenza y la Costa Azul es como viajar por una postal: cada tramo del trayecto revela un pueblo encantador enclavado en el paisaje. Se trata de dos auténticos paraísos para quienes buscan el ambiente tranquilo del sur de Francia y la mejor gastronomía a base de productos de la tierra bañados por el sol. Nuestras compañeras y compañeros de Francia nos han recomendado sus rincones favoritos, algunos viñedos y bodegas familiares, y una serie de lugares imprescindibles para hallar tesoros vintage.
Dónde alojarse
El destino de vacaciones idóneo es aquel que te ofrece el lugar que mejor se adapta a tu estilo de viaje. Mientras que hay quien prefiere un centro urbano animado, otras personas optan por recluirse en la tranquilidad del interior. Para ayudarte a encontrar el lugar ideal para ti y tus seres queridos, te ofrecemos una selección de casas en ciudades y pueblos magníficos:
-
En el corazón de la Provenza se encuentran Lourmarin, Bonnieux y Gordes, destinos ideales para amantes de los paisajes pintorescos y los pueblos típicos sobre las laderas de las colinas. Pasea por sus calles empedradas bañadas por el sol, descubre tiendas de artesanía y admira las impresionantes vistas de las lomas doradas.
-
Saint-Rémy-de-Provence es una joya histórica conocida por sus impresionantes vestigios romanos y sus profundas raíces artísticas. No es de extrañar que fuera aquí donde Van Gogh pintó algunos de sus cuadros más famosos. Por su mezcla perfecta entre cultura y encanto histórico, esta pequeña ciudad es un lugar ideal para quienes desean sumergirse de lleno en el estilo de vida provenzal.
-
Desde Marsella hasta Mónaco, pasando por Toulon, Cannes y Niza, la Costa Azul alberga algunos de los enclaves más hermosos del sur de Francia. Ve por el sol, la gastronomía marinera y las playas, y quédate por el ritmo pausado, los paseos en bicicleta por la costa y las veladas que se alargan hasta bien entrada la noche.
-
Aix-en-Provence es una ciudad preciosa concebida para quienes sueñan con mañanas de paseos por los mercados y almuerzos tranquilos al sol en una de sus hermosas plazas. Ya sea para recorrer sus calles históricas o para recargar energías en el entorno natural que la rodea, este es el lugar ideal si buscas encanto, cultura y tranquilidad.
Explora nuestra selección de casas en Aix-en-Provence y sus alrededores. -
L’Isle-sur-la-Sorgue, apodada comúnmente como la Venecia de la Provenza, es famosa por sus canales de color verde esmeralda, sus norias y sus encantadores cafés a orillas del agua. Esta pequeña ciudad es un auténtico paraíso para quienes adoran los mercadillos, y también para quienes buscan una estancia relajante en un entorno fabuloso.
-
Los pueblos del macizo del Luberon, como Roussillon, Ménerbes y Oppède-le-Vieux, son como perlas encaramadas en lo alto de las colinas. Estos pueblos son perfectos para pasear porque ofrecen unas vistas increíbles a los acantilados ocres y los campos de lavanda que se extienden hasta donde alcanza la vista. Un destino de ensueño si te apetece descubrir el ambiente tranquilo y auténtico de la Provenza.
Descubre nuestra selección de casas vacacionales en la Provenza.
Dónde comer
La deliciosa cocina local de la Provenza y la Costa Azul se caracteriza por sus ingredientes madurados al sol y sus sabores generosos que como mejor se disfrutan es en platos para compartir. En estas regiones, la pasión por la comida es innegable, por lo que aquí te ofrecemos una selección de lugares recomendados por quienes mejor conocen la zona para que los disfrutes tú también:
- En Cotignac, el restaurante Jardin secret cocina exclusivamente con productos locales.
- El Bistrot du Paradou sirve un menú único que rinde homenaje a la cocina tradicional provenzal.
- En Aix-en-Provence, el Gaodina reinventa cada día su menú según la temporada y el mercado de productos frescos.
- En Niza, déjate seducir por las bebidas y los platos para compartir de Babel Babel.
- Disfruta de una deliciosa comida en Le Cinq, en Tourrettes-sur-Loup.
- En cualquier época del año, haz acopio de ingredientes locales en el mercado de Aix-en-Provence.
- En Lorgues, el local Chez Bruno es famoso por su pasión por las trufas preparadas y presentadas en todas sus variantes.
- Disfruta de un almuerzo en La Grignotière, en Moustiers-Sainte-Marie.
- En Niza, Le Canon es un restaurante imprescindible, conocido por su cuidada cocina y su excelente carta de vinos naturales.
- Para una pausa más relajada, acércate a La Part des Anges, en Niza. Este local es perfecto para tomar una copa de vino acompañada de unos aperitivos.
- Justo en la playa y también en Niza, el Hôtel Amour es el lugar perfecto para comer bien, escuchar buena música y tomar una copa al atardecer.
- Pocos lugares captan la esencia de la Costa Azul como La Colombe d’Or. Escondido en el idílico pueblo de Saint-Paul-de-Vence, este restaurante parece suspendido en el tiempo.
Qué hacer
Tanto si te apetece dar una vuelta en bici por los soleados campos de lavanda, descubrir los paisajes de los cuadros de Van Gogh o encontrar tu propio rincón íntimo para bañarte, la Provenza y la Costa Azul ofrecen innumerables posibilidades para salir a explorar. Desde bodegas familiares hasta maravillas en la naturaleza, a continuación te ofrecemos una selección de las actividades y lugares que nos han recomendado.
-
Degusta una cata de vinos en la finca familiar del Château La Canorgue. Si te apetece una copa de rosado Côtes-de-Provence bien fresquito, visita el Château d’Esclans.
-
En esta región archiconocida por el ciclismo internacional, te recomendamos explorar las rutas vinícolas de Châteauneuf-du-Pape o las que bordean los campos de lavanda cerca de Valensole. También puedes subir a La Turbie, siguiendo la carretera que se adentra en las montañas que rodean Mónaco. Allí descubrirás una parte especialmente extraordinaria de la Costa Azul.
-
Si lo que buscas es darte un chapuzón refrescante en plena naturaleza, te recomendamos las tranquilas orillas de Sainte-Croix-du-Verdon, la playa virgen de La Mala en Cap-D’Ail o la playa de L’Almanarre en Hyères, un paraíso para amantes del windsurf y de los paseos infinitos por la playa. También puedes salir a correr nada más despertarte por el Paseo de los Ingleses de Niza y maravillarte con sus vistas al Mediterráneo, entre barcos que se preparan para faenar y bañistas que se atreven a remojarse ya desde primera hora. ¡Así es la Costa Azul en toda su autenticidad!
-
Sigue los pasos de Van Gogh a lo largo del recorrido dedicado al pintor en Saint-Rémy-de-Provence y descubre los lugares exactos donde nacieron sus famosas obras de arte.
-
Las calles de Niza albergan excelentes tiendas vintage. Dedica una tarde a pasear por el casco antiguo y sus alrededores. Encontrarás numerosos escaparates repletos de magníficos tesoros. Te recomendamos especialmente Caprice Vintage, MADEMOISELLE o el mercadillo que se celebra todos los lunes en Cours Saleya.
Dónde pasear
La Provenza y la Costa Azul son regiones que invitan a relajarse, dejar el mapa de lado y simplemente vivir el aquí y ahora. Desde pueblos en la ladera de una colina en los que dejarse acariciar por rayos de luz cálida y dorada, hasta el bullicio matutino de un mercadillo, a continuación te recomendamos una serie de lugares para visitar sin planes y dejar que tus próximos pasos los decida el ambiente local.
-
Visita el mercado diario de Aix-en-Provence, el de Saint-Rémy los miércoles, el de L’Isle-sur-la-Sorgue los jueves y domingos, y el Cours Saleya de Niza de martes a domingo. Llega temprano, cuando todavía están montando los puestos y en el aire se respira una mezcla de hierbas, cítricos y pan recién sacado del horno.
-
Sumérgete en el corazón de Le Panier, el barrio más antiguo de Marsella, donde los rayos del sol recorren la estrechez de sus calles flanqueadas por fachadas de colores, tiendas de artesanía y encantadoras terrazas.
-
Un ritual mediterráneo: en la Costa Azul hay una forma muy sencilla de pasar una velada excelente. Elige una o dos botellas de un buen vino en una vinoteca local, pide unas pizzas y acomódate a la orilla del mar. Desde las rocas o sobre la arena, contempla la puesta de sol y maravíllate observando cómo el cielo pasa del dorado al azul oscuro. A veces, los momentos más sencillos son los más memorables.
-
Pasea por las coloridas calles de Port Grimaud, donde los canales están bordeados de casas de mil colores. En esta “pequeña Venecia”, la mayoría de las casas no tienen garaje, sino un barco privado amarrado delante de la puerta.
-
No te pierdas el Museo y los Jardines de Salagon, un lugar encantador donde organizar un pícnic con productos locales de especialidad y una botella de vino. También es el corazón de la región de la lavanda, cuyos campos florecen de junio a agosto.