Un otoño inolvidable junto al lago Schaal en el norte de Alemania 🍁
Excursiones en busca de setas, barquitos fabricados con hojas y cortezas de los árboles, paseos en calma por lagos de gran belleza… Nuestra anfitriona Frederike nos cuenta los pequeños rituales y tradiciones que atesora en familia y que hacen que el otoño en The Betterheim sea realmente especial.
Cuando las hojas empiezan a cambiar de color en las inmediaciones del lago Schaal, una sensación de calma se instala en el pequeño pueblo de Kittlitz. Aquí vive nuestra anfitriona Frederike con su marido y la familia que han formado en The Betterheim, una antigua escuela de pueblo con tejado de paja a la que han dado una nueva vida en forma de complejo de apartamentos vacacionales con encanto.
El otoño es el momento ideal para visitar el lugar. Pasado el bullicio del verano, los días todavía invitan a dar largos paseos entre lagos y entre árboles y después volver a casa a tomar un té calentito, preparar un buen guiso y encender la chimenea para disfrutar de un ratito a gusto en familia.
Sumérgete en el otoño junto a los lagos
En otoño, el día perfecto para Frederike empieza al aire libre, con una caminata tranquila en familia por los lagos de la región de Schaalsee y por sus bosques, donde el hermoso paisaje se tiñe de amarillo, rojo y dorado.
Por el camino, recogen hojas, ramas, musgo y otros materiales naturales que después, tranquilamente en casa, transforman en todo tipo de decoraciones.
«El aire fresco de otoño se lleva todos los pensamientos negativos. Sientes un relax absoluto, sobre todo cuando vuelves a casa para tomar una taza de té caliente junto a la chimenea», comenta Frederike.
Una de las tradiciones favoritas de la familia es pasear por el lago Küchen en Ratzeburgo, un plan que se completa a la perfección con una visita al Farchauer Mühle, un acogedor restaurante a orillas del lago, rodeado de bosque y con una historia que se remonta al siglo XVI. Cada otoño, Frederike y su familia se reúnen aquí con sus amistades de toda la vida para disfrutar de la oca asada al estilo alemán, una tradición centenaria que no puede faltar en esta época del año.
Pequeños rituales para llevar a casa
Unas vacaciones en otoño no tienen por qué estar repletas de actividades. En casa de Frederike, son los pequeños rituales creativos los que al final recuerdan con más cariño.
La familia disfruta creando Kastanienmännchen, unas figurillas hechas con castañas y bellotas, y también acudiendo a granjas locales en las que encontrar calabazas para vaciarlas y decorarlas con motivos otoñales.
«Y luego están las excursiones para buscar setas, una actividad que nos encanta hacer en familia. Cuando por fin encuentras el lugar perfecto, sientes tanta felicidad que vuelves allí cada año», añade.
Otra de las tradiciones anuales de la familia es el festival de las luces del pueblo. Una semana antes de la celebración, sus habitantes se reúnen en el jardín de Frederike para construir barquitos con hojas, ramas, corteza de los árboles y musgo. La noche del festival, colocan una vela de cera de abeja en cada barquito hecho a mano y después, con mucho mimo, disponen los barquitos en el agua y observan cómo las luces flotan tranquilamente por la superficie del lago. Un espectáculo otoñal de una belleza indescriptible.
Psst… Si no quieres perderte el festival de las luces, reserva una estancia en casa de Frederike y su familia en The Betterheim y asegúrate de estar allí el 10 de octubre.
Volver al calor del hogar y al tiempo en familia
Lo que hace especiales unas vacaciones de otoño es el contraste. El aire fresco y las mejillas sonrosadas tras un día al aire libre, y la sensación reconfortante de volver a casa para sentir su calor, su calma y el aroma de un buen guiso cocinándose a fuego lento.
Frederike recuerda con cariño una noche del otoño pasado:
«Me viene a la mente el momento en que mi marido encendió la chimenea por primera vez el año pasado. En la mesa, los peques, absortos en su mundo, fabricaban adornos con unas flores que habíamos disecado, mientras que de la cocina se desprendía un aroma que inundaba la casa. Para mí, no había imagen más auténtica de la calidez otoñal», dice.
Ese es exactamente el sentimiento que Frederike espera compartir con sus huéspedes. Un lugar al que volver tras un día explorando la hermosa naturaleza de los alrededores. Un lugar para entrar en calor y relajarse; para pasar tiempo de calidad en compañía.
Encuentra tu alojamiento ideal para este otoño
Alojarse en The Betterheim significa sumergirse en plena naturaleza, con lagos, bosques y pueblecitos a poca distancia. El apartamento funde en un único espacio elementos históricos de la antigua escuela, una estética cálida en tonos naturales, diseño escandinavo y espacio para cuatro personas.
Escrito por Maria Rosenberg
septiembre de 2026