Christina Iversen habla sobre la terapia marina, los momentos de respiro y dedicar tiempo a sus hijas para

Christina Iversen habla sobre la terapia marina, los momentos de respiro y dedicar tiempo a sus hijas para

No estaba previsto que Christina Iversen se convirtiera en emprendedora, pero, al haber crecido en un pequeño pueblo de la costa oeste, era natural que el mar le marcara el camino. Aquí nos cuenta cómo un paseo por la playa le abrió las puertas a una nueva forma de vida, nos habla de la terapia marina y de la importancia de tomarse descansos y dedicar tiempo a sus hijas en el día a día.

Un día soleado de febrero, Christina se reservó un par de horas en su agenda junto a sus hijas para reunirse con nosotros en una casa de veraneo original de los años 70 situada junto al Limfjord. Nos pusimos los abrigos y dimos un paseo hacia el mar, que tiene un significado muy especial para Christina. Con el sonido de las olas y las niñas jugando de fondo, no fue difícil percibir esa fascinación por el mar que lo inició todo allá por 2019.

El mundo a sus pies

Christina se encuentra en una etapa de su vida en la que todo va a toda velocidad. Está muy ocupada, trabaja por cuenta propia y es madre de cuatro hijos. «Pasaba muchas horas en la playa pensando en cómo podría crearme una vida en la que pudiera reducir el trabajo físico. Sentía que eso era lo que necesitaba. Entonces, un día, había una concha a mis pies, la miré y pensé de inmediato que tenía que hacer una taza de concha».

Ante la gran demanda tanto nacional como internacional, la taza de concha fue el pistoletazo de salida para Christina Iversen Studio. Un universo creativo a través del cual Christina podía cultivar su admiración por el bienestar sostenible y, sobre todo, su fascinación por el mar. A Christina le había fascinado desde hacía tiempo la cerámica. Sus formas orgánicas y sus procesos lentos. «Para mí, la taza surgió porque creo que hay que sentarse y disfrutar de una buena taza de café. Tenemos que mejorar a la hora de bajar el ritmo y cuidarnos en el día a día, y, por lo general, las cosas más pequeñas pueden marcar una gran diferencia».

Momentos de respiro en el día a día

Para bajar el ritmo en una vida ajetreada, como emprendedora recién iniciada, para Christina ha sido importante contar con pequeños descansos en el día a día. «Me cuido tomándome mis respiros. Empecé a bañarme en agua fría hace unos cinco años y creo que enseguida descubrí que el mar tiene algo muy especial para mí. Me da tranquilidad».

«Recuerdo que leí sobre el término “terapia marina”. Lo he hecho mío y se ha convertido en algo propio. Eso de dedicar media hora a zambullirme en el agua fría. Es el mayor lujo. También puede ser simplemente dar un paseo junto al mar a media mañana. El simple hecho de sentir la arena y las piedras bajo los pies. Es una sensación de conexión con la tierra de una forma totalmente diferente».

> Eso de alejarse un rato y salir de la rutina habitual. Simplemente ocurre algo. Es como si hubiera otro tiempo. Y otra forma de estar presente.

Para Christina, la terapia marina está indisolublemente ligada a su energía y vitalidad y, además de utilizar el mar como inspiración en su universo cerámico, recurre a la naturaleza en su trabajo diario. «De hecho, me esfuerzo mucho por hacer lo que quizá uno no esperaría tener que hacer al poner en marcha una empresa. Me creo mis propios descansos pensando que, ya que estoy, puedo trabajar mientras doy un paseo. De alguna manera, estoy más presente así, y no estoy menos trabajando por el hecho de mantener una reunión telefónica una mañana en el bosque que si estuviera sentada en una oficina. Solo tienes que llevarte una taza de café, sentarte en un banco en plena naturaleza y decir que estás trabajando. Entonces, pues, estás trabajando».

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Ditte Nylander

Escrito por Ditte Nylander

marzo de 2022

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